Finalmente, Adriana Dammiel Mora presenta en centros culturales de Zapopan Jalisco, la mini gira poética "Poemas Del Arroyo", en alusión directa a su famosa novela de pasiones juveniles "Del Arroyo", que trece mil quinientas veces la escritora ha declarado es una historia 100% ficticia, (y que a mi me consta que es una historia 100% real y fidedigna), porque conozco de muy cerca a la autora desde hace casi 10 años, y fui su muy cercano amigo cuando ella conoció a ese personaje que ahora dice que no existe, estuve cerca de ella cuando, en efecto, se conocieron en la mutualista, tremendamente cerca cuando la amistad entre ella y "Salvatore Brook", (nombre ficticio del personaje real), creció a tal grado que para todos lados el mocoso de brakets iba pegado con ella como timbre postal, yo fui amigo, muy cercano a Dammiel Mora, cuando después de medio año de amistad, Salvador, (nombre real de este "angelito"), trató de encamarse por primera vez a la escritora, ella misma me contó como los llevaron esposados a la cárcel una noche por faltas a la moral, ante la insistencia de Salvador por, como dicen en los teledramas mexicanos: "hacerla suya", a raíz de este incidente pasional, Dammiel Mora y Salvador "Brook", (solo traduzcan la palabra "brook" al español para descubrir el apellido de este tipo): se hicieron amantes y pareja formal ante los ojos de cientos de personas que los vimos del año 2001 al 2003 pa rriba y pa bajo, a donde quiera que fuera Dammiel: Salvador estaba a un lado...descargué y leí completo el libro "Del Arroyo", y me consta que lo escrito por       Dammiel Mora no tiene nada de ficticio, lo único que hizo la escritora fue cambiarle el nombre al culpable de la tragedia amorosa de su vida, (reitero, el tipo no es italiano, por tanto su nombre no es Salvatore, se llama Salvador, el apellido "Brook", es una palabra en inglés que en castellano quiere decir el apellido real del fulano, palabra que por cierto da titulo al libro de Mora, y Diorsia es un compuesto de letras mezcladas desordenadamente que puestas de otra forma dan por resultado el verdadero segundo apellido de este tipo), ¿y que porque hablo con tanta frialdad del súper héroe romántico de la novela "Del Arroyo"?: porque desde que lo conocí supe que aunque era un mocoso baboso un par de años menor que Dammiel: se la comía viva en cuanto a mañas y trampas seductoras, Dammiel se sentía la mujer de mundo junto al nefasto escuincle, cuando la verdad es que él terminó por verle la cara al derecho y al revés como mejor quiso, la mujer le creía todo lo que él le decía, es una mujer tan sensual, tan segura, tan brillante, que no cayó en la trampa de ningún viejo lobo de mar...a la pobre le pasó igual que a su ídolo literario, Oscar Wilde: un mocosito baboso e ignorante fue su perdición y su desgracia...y fue su perdición verdaderamente, mis ojos lo constatan, esta mujer es hija de un gran señor editorialista de las décadas de los 70´s y 80´s, muy conocido en Jalisco y el DF por haber representado las mejores editoriales de España y México: Francisco Torres Ramón, su madre es una gran poeta Veracruzana Josefina Mora, y su hermano un brillante tenor que actualmente brilla en las marquesinas de los teatros de Hollywood, y de esta familia llena de arte, literatura y talento: salió Dammiel Mora, y en 2001 donde se paraba: hacía voltear cabezas por su diminuta cintura y su personalidad de diva, y los augurios de los recelosos giraban en torno a que esa belleza con cerebro terminaría siendo pareja de algún renombrado escritor, o de algún brillante músico de trova, ¡¡pero no!!, la brillante mujercita después de despreciar todo lo bueno que se le puso en frente: le dio alma, corazón y cuerpo a un playboy de cantina, las primeras veces que los vi juntos creí que era un pasatiempo de Dammiel, pero pasaron los meses y ya no se soltaban, le advertí a buen tiempo que el fulano era un oportunista, un galancito de barriada que buscaba presumirla con sus amigotes, le advertí a buen tiempo que le destrozaría la vida: ella no escuchó a nadie...y el tipo le destrozó la vida...luego vinieron los llantos eternos, las noches de exceso, los lamentos, los gimoteos...el año pasado, después de años de todo aquello, mis ojos no podían creer lo que vieron en el bar "la ingrata" de Atemajac del Valle: ¡¡Dammiel colgada del pescuezo del mismo tipejo!!, el tipejo y Dammiel besándose ante los ojos de todo mundo otra vez, y de nuevo recordé a Oscar Wilde, que después de salir de la cárcel todavía volvió con el mismo muchachito trepador que fue causa de todas sus desgracias...Dammiel sacó la primera versión Del Arroyo hace unos años, también cambiando el nombre del tipo este y de otros personajes más, ahora reedita Del Arroyo con los últimos sucesos de su romance hasta marzo de este año, yo le pediría a Dammiel Mora que escriba nombres reales, que no esconda lo que muchos vimos y sabemos...si el tipo se ha parado tanto el cuello con su nombre, y el mundo supo que la desgracia de Wilde fue Lord Alfred Douglas: que tenga el valor de escribir en su novela el nombre real de este moderno Bosie: Salvador A.S...